El insomnio crónico es la dificultad persistente para iniciar o mantener el sueño —o la sensación de sueño no reparador— al menos tres noches por semana durante más de tres meses, con consecuencias en el funcionamiento diurno. No es solo no dormir: incluye la angustia que genera intentarlo y el deterioro real en concentración, humor y energía.
Origen del concepto
La clasificación actual de Spielman, Saskin y Thorpy (1987) distingue factores predisponentes, precipitantes y perpetuantes (modelo 3P), que explica por qué el insomnio agudo se cronifica. La AASM y la ICSD-3 (2014) establecen los criterios diagnósticos vigentes.
Cómo se manifiesta
- ▸ Dificultad para conciliar el sueño en más de 30 minutos
- ▸ Despertares nocturnos frecuentes o despertar muy temprano
- ▸ Sensación de sueño no reparador pese a tiempo suficiente en cama
- ▸ Fatiga, irritabilidad o dificultad cognitiva durante el día
Enfoque terapéutico
La Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) es el tratamiento de primera línea recomendado por todas las guías clínicas internacionales. Combina restricción del sueño, control de estímulos, higiene del sueño y reestructuración de creencias disfuncionales sobre el sueño.
Conceptos relacionados
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Ver programa paso a paso →Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud mental. Si estás pasando por un momento difícil, hablar con un especialista puede marcar una diferencia real.