La reestructuración cognitiva es una técnica terapéutica que enseña a identificar, evaluar y modificar pensamientos automáticos negativos o distorsionados. No se trata de "pensar positivo" ni de negar problemas reales; se trata de examinar la evidencia, considerar alternativas y llegar a interpretaciones más equilibradas y funcionales.
Origen del concepto
Aaron Beck desarrolló la técnica en los años 60 como parte de la terapia cognitiva para la depresión, formalizada en su libro de 1979. Ellis ya había propuesto la Terapia Racional Emotiva Conductual en 1955; la síntesis de ambos enfoques es la base de la TCC actual.
Enfoque terapéutico
El proceso sigue tres pasos: 1) registrar el pensamiento automático y la emoción que genera; 2) examinar la evidencia a favor y en contra; 3) formular un pensamiento alternativo más equilibrado. Los registros de pensamientos escritos son la herramienta central de práctica.
Conceptos relacionados
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