La resiliencia al duelo describe la capacidad de mantener un funcionamiento psicológico relativamente estable tras una pérdida significativa, sin que ello implique ausencia de dolor. No es insensibilidad ni negación: las personas resilientes sienten la pérdida profundamente pero preservan su capacidad de funcionar. Es la trayectoria más común en el duelo —no la excepción.
Origen del concepto
Bonanno (2004) desafió el mito de que el duelo sin síntomas evidentes indica patología o negación, documentando en un estudio longitudinal que el 35-65% de personas en duelo siguen una trayectoria resiliente. "The Other Side of Sadness" (2009) popularizó estos hallazgos.
Enfoque terapéutico
Los factores que promueven la resiliencia incluyen: apoyo social de calidad, flexibilidad cognitiva, sentido de propósito y capacidad para oscilar entre el dolor y el disfrute. Las intervenciones pueden fortalecer estos recursos sin pretender que el duelo sea "superado" rápidamente.
Conceptos relacionados
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Ver programa paso a paso →Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud mental. Si estás pasando por un momento difícil, hablar con un especialista puede marcar una diferencia real.