La ventana de tolerancia es la zona óptima de activación del sistema nervioso en la que una persona puede funcionar, procesar información y relacionarse de forma efectiva. Fuera de ella, hay dos extremos: la hiperactivación (pánico, flashback, agitación) y la hipoactivación (entumecimiento, disociación, congelamiento). El trabajo terapéutico consiste en ampliar esa ventana.
Origen del concepto
Daniel Siegel (1999) desarrolló el concepto en "The Developing Mind". Pat Ogden lo integró en la psicoterapia sensoriomotora para el trauma, convirtiéndola en guía clínica central. El modelo explica por qué ciertas personas con trauma "no pueden hablar de lo que pasó" en terapia: están fuera de la ventana y el procesamiento es imposible.
Enfoque terapéutico
El objetivo terapéutico es llevar a la persona dentro de su ventana antes de cualquier trabajo procesual. Para hiperactivación: técnicas de regulación descendente (respiración, movimiento lento, grounding sensorial). Para hipoactivación: activación suave (movimiento, temperatura, orientación activa al entorno). La titulación (trabajar en pequeñas dosis) es clave.
Conceptos relacionados
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