La autoestima es la valoración global y relativamente estable que una persona hace de sí misma. No es arrogancia ni autocomplacencia: es la capacidad de reconocer el propio valor sin necesitar aprobación constante del exterior. Una autoestima sana funciona como base emocional desde la que afrontar desafíos, sostener relaciones y recuperarse de los fracasos.
Origen del concepto
William James (1890) fue el primero en definirla científicamente como la relación entre logros y pretensiones. Rosenberg (1965) desarrolló la escala más usada mundialmente. Branden (1969) la popularizó con el concepto de "pilar de la salud mental", distinguiendo autoeficacia y autodignidad como sus dos componentes.
Enfoque terapéutico
La TCC trabaja la autoestima identificando creencias centrales negativas (esquemas de Young) y construyendo experiencias correctoras que las contradigan. La autocompasión (Neff) es un enfoque complementario validado: reemplaza la autocrítica dura por un trato hacia uno mismo más honesto y amable.
Conceptos relacionados
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Explorar recursos →Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud mental. Si estás pasando por un momento difícil, hablar con un especialista puede marcar una diferencia real.