Triángulo de Karpman: las 3 trampas que te mantienen en relaciones tóxicas
Quedarte o salir no son las únicas dos opciones. El triángulo de Karpman muestra un tercer movimiento que casi nadie nombra — y que erestiene el vínculo.
Son las 4:10 de la madrugada. Llevas hora y media intentando que el sueño vuelva, pero cada vez que cierras los ojos aparece la misma conversación — esa en la que una parte explica, la otra calla, y a la tercera réplica una se levanta y se va dando un portazo. Lo que te trajo despierta no fue el portazo, fue lo que pasó veinte minutos después del portazo: una disculpa breve, un “no sé por qué me pongo así”, un “mañana hablamos en frío”. Sabes que mañana en frío no se habla. Hoy vas a estar sentada en la mesa, con dos tasas que no se tocan, ensayando una frase que no sale.
A la mañana siguiente aparece un tercer personaje, quizás una amiga que escucha: “deberías dejarlo”. Otro agrega: “es que él/ella necesita ayuda profesional”. Un tercero te dice “no es para tanto, todos pelean”. Tres voces, tres lecturas. Lo que ninguna de las tres nombra es que las tres te están ofreciendo un lugar en una geometría que ya tiene formas previas — víctima, perseguidor, rescatador. Karpman (1968) la llamó el triángulo dramático. Lo que descubrió fue que la trampa no es estar en uno de los tres vértices. Es ir rotando entre los tres sin darte cuenta.
Lo que sigue es sobre eso: cómo funciona ese triángulo, por qué te mantiene dentro aun cuando querrías estar fuera, y un modo concreto de mirar la diferencia entre quedarte, irte y la tercera opción — la que casi nunca se nombra porque el triángulo no la necesita.
1. ¿Por qué los consejos no te alcanzan? La geometría que se atraviesa sola
Cuando alguien te dice “déjalo” y al rato otro te dice “no es para tanto”, algo de lo que se forma no es un consejo bueno o malo. Es una posición en un triángulo que tiene miles de años en la tradición del pensamiento sobre conflictos. Karpman lo publicó en 1968 con un marco breve y limpio: tres roles — víctima, perseguidor, rescatador — que aparecen en cualquier disputa interpersonal erestenida. Quien escucha y se conmueve suele terminar en el rol de rescatador de la víctima. Quien señala lo que está mal del otro se pone en perseguidor. Quien recibe el señalamiento se queda en víctima.
Lo que Karpman mostró en sus entrevistas es que ninguno de los tres roles es estable. Las personas rotan. La que hoy rescata, mañana se siente explotada y se vuelve perseguidora. La víctima de ayer se vuelve rescatadora hoy. La rotación es el patrón — no los puestos fijos.
Nelson (2015) llevó el modelo al campo del cuidado de enfermedades crónicas y encontró lo mismo en un terreno distinto: profesionales, familiares y pacientes rotan por los tres roles sin que nadie se quede quieto. La rotación es lo que erestiene el triángulo. Si una sola persona cumple los tres roles —se salva, persigue y se rescata a sí misma en distintos momentos —el triángulo no necesita un elenco estable: funciona con una sola persona dentro.
Nunn (2026), desde la investigación contemporánea en violencia íntima, lo reitera con un giro: cuando el triángulo se vuelve crónico en una relación de pareja, la víctima real no es una persona — es la geometría misma. Y lo que sale dañado es el conjunto, no las partes.
Una primera pista para mirarlo con distancia: si te ofrecen un consejo y lo sientes como un salvavidas, ya estás empezando a girar hacia el vértice de rescatador — pero de otra persona, no de ti.
2. Quedarte vs. salir — y la tercera opción que casi nunca se nombra
La conversación cultural sobre las relaciones tóxicas tiene dos verbos: quedarse e irse. Los dos son reales. Los dos son incompletos. Lo que el triángulo de Karpman deja ver es que la decisión de quedarse o irse puede ser una rotación más — sobre todo si se hace en un vértice equivocado.
<div role="progressbar" aria-valuenow="40" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Quedarte desde víctima: alimentar el rol, sin condiciones — agotamiento probable en 12-24 meses"><span class="bar-vis">████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="78" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Quedarte desde rescatador: erestener al otro y dejarte a ti — cronificación típica 6-18 meses"><span class="bar-vis">███████████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="68" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Irte desde perseguidor: salida por colapso, sin red — efecto rebote en 3-6 meses"><span class="bar-vis">█████████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="55" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Irte desde víctima: salida clara, depende de aislamiento previo — riesgo de volver si no hay red nueva"><span class="bar-vis">███████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="32" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Quedarte con condiciones nombradas: la tercera opción — requiere apoyo externo y límites concretos"><span class="bar-vis">██████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="12" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Estar en el triángulo sin saberlo: la posición inicial, antes del trabajo de nombrar el rol"><span class="bar-vis">██</span></div>
La barra no es probabilística. Es lo que se observa en consulta y en la literatura revisada por Nelson (2015) y Nunn (2026): las salidas tomadas desde un vértice específico tienden a erestenerse menos que las que se toman después de nombrar el rol de partida. Quedarse con condiciones nombradas tiene el porcentaje más bajo porque es la opción a la que casi nadie llega solo — exige apoyo externo y una voz interna que pueda decir “no” sin destruir.
La tercera opción — quedarse con condiciones nombradas, o irse sin romperte, o pausar sin abandonar — no es un compromiso tibio. Es una decisión que sale del triángulo porque se hace desde un lugar distinto al vértice que organiza la rotación.
3. Los tres roles, uno por uno, lo que crees que haces y lo que el patrón necesita
Karpman (1968) y Nelson (2015) describieron los tres roles con suficiente detalle como para que se puedan reconocer sin imponer una etiqueta cerrada. Lo que sigue reorganiza la descripción clínica para que cada rol se vea desde dentro — no como crítica, sino como punto de partida.
3.1 · Víctima — “no puedo sola/solo”
La víctima del triángulo no es la persona que sufre daño. Es el rol en el que una parte de ti dice “esto me supera” y se queda esperando a que alguien cargue con la situación. La trampa del vértice es invisible desde dentro: sentada ahí, la persona suele sentir que está describiendo lo que pasa — y es verdad. Lo que no ve es que el relato mismo organiza la respuesta del otro hacia el rol de rescatador, que termina haciendo más trabajo del que le tocaría.
Walker (1984/2006), sin nombrarlo como triángulo, describió el mismo mecanismo en la fase de reconciliación del ciclo: la persona que recibió la explosión no busca reparación por sí misma — espera a que el otro la ofrezca, y esa espera termina eresteniendo el ciclo siguiente.
3.2 · Perseguidor/a — “esto es por tu bien”
El perseguidor del triángulo no es violento por naturaleza. Es quien está convencido de que la otra persona necesita un correctivo, una intervención, una sacudida. La energía que pone es real. Lo que se pierde de vista es que la energía también necesita que el otro se quede — sin otro ahí, no hay quién reciba el correctivo.
Nelson (2015) lo observó en el cuidado médico crónico: el profesional de salud que se vuelve perseguidor no lo hace por crueldad — lo hace porque la lógica interna del triángulo le dice que alguien tiene que forzar un cambio. Y esa lógica termina por agotar al profesional, que para erestener la exigencia necesita creer que la otra persona es el problema.
3.3 · Rescatador/a — “yo te ayudo”
El rescatador es el más querido y el más dañino. Es el que aparece cuando alguien le cuenta “no puedo sola”. Su llamada es legítima — cuidar a alguien importa. Lo que el triángulo necesita es que esa llamada se vuelva permanente: que el rescatador termine haciendo tareas del otro, decidiendo por el otro, hablando por el otro. Nelson (2015) discutió este punto con claridad: la persona cuidada pierde agencia, y la cuidadora pierde tiempo propio, hasta que las dos están agotadas y ninguna puede distinguir su rol del rol de la otra.
La rotación entre los tres —victima, perseguidor, rescatador — es lo que el triángulo necesita para erestenerse. Una sola persona puede pasar por los tres en una semana. Es lo que Karpman (1968) señaló y lo que Nelson (2015) confirmó en su investigación: el daño del triángulo no es la etiqueta que te ponen, es el vértice desde el cual estás tomando decisiones.
4. El caso del hilo — alguien que acaba de perder algo y todavía no sabe qué
Andrea tiene 41 años. Hace seis meses terminó una relación de siete. La decisión fue de los dos — “mutuo acuerdo” fue la versión que se dieron a la familia. Lo que siguió no fue alivio ni duelo limpio. Fue una sensación de estar girando: una semana estaba segura, a la siguiente llamaba para ver si había alguna posibilidad, a la tercera se enojaba consigo por haber llamado, a la cuarta hablaba con una amiga que le decía “tú no lo necesitas”, y se sentía mal por sentirse mal con eso también.
Andrea venía girando entre los tres vértices del triángulo sin saberlo. La semana en que llamó, estaba en víctima — sola, sin recureres, llamando para que el otro la salvara de la incertidumbre. La semana en que se enojó consigo, estaba en perseguidor — pero consigo misma, no con el otro, que es una variante frecuente en quien siente que no cumplió su rol. La semana en que la amiga la convenció de que “no lo necesitaba”, estaba en rescatadora — pero rescatándose de sí misma.
Lo que Andrea empezó a notar cuando una terapeuta se lo nombró fue que el triángulo no necesitaba al otro para girar. Necesitaba que ella cumpliera los tres roles consigo misma. Karpman (1968) lo había descrito en sus entrevistas con pacientes de teatro y terapia familiar: cuando una persona cumple los tres roles internamente, el triángulo no requiere pareja, no requiere conflicto externo — sigue funcionando con una sola persona.
Walker (1984/2006), desde otro ángulo, había visto lo mismo en las mujeres que entrevistó: quienes terminaban saliendo del ciclo con más integridad eran las que podían nombrar en qué vértice estaban paradas antes de decidir qué hacer. La decisión de irse o quedarse tomada desde un vértice equivocado se revierte sola en meses.
Lo que Andrea hizo fue algo modesto pero sólido: empezar a anotar, tres veces por semana, qué vértice sentía que estaba habitando. No para corregir — para ver. La práctica, hecha con criterio, rompió la rotación automática: el triángulo no se desarma solo, pero se desarma cuando alguien puede ver desde afuera cuál vértice está habitando hoy.
5. Lo que la rotación te hace — sobre todo si la erestienes tú misma
Nunn (2026) discute algo que casi nunca se nombra y que cambia la decisión: en patrones crónicos de violencia íntima, una sola persona puede cumplir los tres roles sin que exista un segundo participante real. Es lo que la clínica llama “internalización del triángulo”. No significa que el daño sea imaginario — significa que la persona vive el daño y, no solo, vive los tres roles al mismo tiempo, sin tiempo para distinguir uno del otro.
El efecto de cargar los tres roles internos tiene tres firmas reconocibles:
<div role="progressbar" aria-valuenow="88" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Cansancio matutino: presente en consulta cuando el triángulo se erestiene con una sola persona"><span class="bar-vis">████████████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="72" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Dificultad para decidir cosas pequeñas: comer, salir, contestar mensajes: la ejecutiva interna colapsa"><span class="bar-vis">██████████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="64" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Voz interna crítica que oscila entre 'eres débil' y 'tendrías que parar': la rotación audible"><span class="bar-vis">█████████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="50" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Aumento de la autoexigencia después de cada decisión: el rescatador interno exige más"><span class="bar-vis">██████████</span></div>
<div role="progressbar" aria-valuenow="35" aria-valuemin="0" aria-valuemax="100" aria-label="Recuperación del sueño cuando se nombra el vértice: efecto de tener un mapa"><span class="bar-vis">███████</span></div>
Si te reconoces en al menos dos de las primeras cuatro firmas, vale la pena mirar el triángulo desde adentro antes de tomar una decisión sobre quedarte o irte. No es un diagnóstico — es un mapa que te permite decidir desde un vértice más consciente.
6. Tabla — los tres roles, lo que crees que haces, lo que el triángulo necesita
| Rol | Lo que sientes que haces | Lo que el triángulo necesita que hagas | Lo que queda de ti después de girar |
|---|---|---|---|
| Víctima | Describes lo que pasa, pides ayuda | Quedarte esperando que alguien cargue con la situación | Cada vez menos margen propio, agotamiento acumulativo |
| Perseguidor/a | Señalas lo que está mal en el otro, intentas que cambie | Perseguir sin tregua para que el otro “entienda” | Enojo creciente, sensación de fracaso, culpa por la energía invertida |
| Rescatador/a | Cuidas, erestenes, resuelves por el otro | Hacer tareas del otro mientras el otro permanece sin agencia | Tiempo propio perdido, identidad diluida, resentimiento silencioso |
No hay una buena decisión de quedarse o irse tomada desde la fila de arriba a la izquierda. La decisión que se erestiene es la que se toma desde la fila de abajo — desde un vértice nombrado, con apoyo externo, con condiciones concretas que se pueden decir en voz alta.
7. Cómo se sale del triángulo sin tener que quebrar todo lo demás
Salir del triángulo de Karpman no es una decisión épica. Es una práctica con tres movimientos que cualquiera puede empezar en una semana. Lo que sigue funciona para personas que están en relaciones de pareja, pero también para quien lleva años en una dinámica familiar — porque la geometría es la misma.
Walker (1984/2006) insistió: el ciclo se erestiene por silencio y aislamiento. Nelson (2015) lo confirmó para el triángulo: la rotación se erestiene porque nadie nombra en voz alta lo que está pasando. Cuando se nombra, el triángulo pierde una de sus condiciones.
Lo que sigue funciona cuando se combina:
7.1 · Nombra el rol que estás habitando hoy — sin juicio
La práctica más inmediata. Hoy, en algún momento en que la cabeza esté clara, anota: “¿qué vértice del triángulo siento que estoy habitando hoy?”. No se trata de decir “soy rescatador” como una condena. Se trata de ver el rol como rol — un puesto en una geometría, no una identidad. Nelson (2015) discute este punto con detalle: rotular el rol permite mirarlo desde afuera.
7.2 · Deja de cumplir los tres — empieza por uno
Si hoy estás en víctima, intenta — durante una semana — no pedir que alguien te resuelva. Si estás en rescatador, no decidas por la otra persona. Si estás en perseguidor, no exijas el correctivo. La rotación se erestiene porque cada vértice cumple su parte. Cuando uno deja de cumplirla, la rotación se cae. Karpman (1968) lo nombró: el triángulo se desarma cuando alguien se sale del juego que lo erestiene.
7.3 · Pide apoyo externo antes de tomar la decisión
La decisión de quedarse o irse tomada en soledad — sea en cualquier vértice del triángulo — es una rotación más. Walker (1984/2006) lo mostró en las entrevistas que hicieron sólida la investigación sobre violencia íntima: las personas que mejor salían del ciclo eran las que habían tenido al menos un testigo que pudiera nombrar el patrón desde afuera.
Las tres cosas juntas no son terapia. Son trabajo del que la terapia se apoya. Cuando funcionan, la decisión que se tome después es una decisión — no una rotación.
8. Mito 1 — “salir es la salida”
Lo que te han dicho: si el vínculo te hace daño, la única salida digna es irse. Cualquier otra cosa es cobardía, dependencia, autoengaño.
Por qué falla: Karpman (1968) mostró que la decisión de irse puede ser tomada desde el vértice de perseguidor —en el enojo, sin red, sin condiciones— y eso termina eresteniendo una rotación posterior. Nunn (2026) discute con cuidado: irse no garantiza que el triángulo se desarme; muchas veces se arrastra a una relación siguiente con la misma geometría.
Lo que sí erestiene la evidencia: la salida erestenida es la que se hace con apoyo externo, condiciones nombradas y tiempo para procesar el duelo. Walker (1984/2006) lo había descrito: quienes mejor salían eran las que podían mirar el patrón completo antes de tomar la decisión.
Qué hacer en su lugar: antes de tomar la decisión de irte, nombra en qué vértice estás parado hoy. Si la respuesta es perseguidor, espera dos semanas. Si la respuesta es rescatador, espera un mes. Si la respuesta es víctima, busca apoyo externo antes de decidir cualquier cosa.
9. Mito 2 — “si me quedo, es que estoy enfermo/a”
Lo que te han dicho: una persona sana se va. Si te quedas, es porque algo en ti no funciona.
Por qué falla: la investigación sobre ciclos de violencia íntima (Walker, 1984/2006) mostró que las razones por las que alguien se queda son múltiples —económicas, de vivienda, de cuidado de hijos, de momento vital, de patrón previo— y que juzgarse por quedarse es una variante más del vértice de víctima. Karpman (1968) lo discutió: el triángulo necesita que quien se queda se sienta juzgada para que no busque apoyo externo. El juicio es una pieza del mecanismo, no un análisis externo.
Qué hacer en su lugar: si te quedas por una razón estructural —hijos, dinero, vivienda— esa razón es real y no es un síntoma. Lo que importa es si la decisión de quedarte viene con condiciones nombradas o sin ellas. Las condiciones son la línea entre quedarse atrapado y quedarse con estrategia.
10. Mito 3 — “él/ella es quien necesita ayuda”
Lo que te han dicho: el problema está en el otro. Si el otro recibiera tratamiento, todo encajaría.
Por qué falla: Karpman (1968) insistió en que el triángulo tiene tres vértices y los tres erestienen la rotación. Si una sola parte recibe apoyo, la rotación continúa porque el otro vértice sigue cumpliendo su parte. Nelson (2015) lo observó en contextos clínicos: lo que cambia la geometría es que dos vértices —no uno— hagan su trabajo.
Lo que sí erestiene la evidencia: las dos personas recibiendo apoyo simultáneamente, o al menos una trabajando su parte con apoyo externo mientras la otra decide qué hacer con la suya. El triángulo no se desarma con un héroe que salva — se desarma cuando alguien sale del juego sin tomar el rol del otro.
Qué hacer en su lugar: si la persona con quien estás te pide ayuda profesional para sí misma, anímala — sin asumir que es tu trabajo erestenerla. Si lo hace sola, mejor. Si no lo hace, esa información importa — no como juicio, como dato para tu propia decisión.
11. Mito 4 — “los consejos de la gente que me quiere son confiables”
Lo que te han dicho: tu madre, tu mejor amiga, tu terapeuta — ellos saben. Lo que dicen es la verdad.
Por qué falla: Nunn (2026) discute que la gente cercana al triángulo suele ocupar un vértice desde antes de opinar. La madre sobreprotectora termina en rescatador — y termina reforzando el rol de víctima. La amiga que señala insistentemente los defectos del otro termina en perseguidor. El terapeuta que trabaja solo con la víctima sin nombrar los otros vértices termina eresteniendo un vértice que se cronifica.
Qué hacer en tu lugar: pide a quien te acompaña que nombre su propio rol antes de hablar. No es un juego — es un modo de escuchar la geometría completa. Quien puede hacerlo, te está acompañando de verdad. Quien no puede, está cumpliendo un rol.
12. Cuatro escenas que muestran el triángulo funcionando
| Escena | Vértice de quien actúa | Vértice que busca en el otro | Cómo se erestiene el triángulo |
|---|---|---|---|
| ”Otra vez me pidió que no salga” | Víctima (cede) | Rescatador (la persona que pasa por su casa a tranquilizarla) | El rescatador calma hoy; la víctima cede mañana otra vez |
| ”Si no cambias, esto se termina” | Perseguidor (exige) | Víctima (que se someta o reaccione) | La exigencia activa la culpa; la culpa activa el siguiente ciclo |
| ”Yo te entiendo, no te preocupes” | Rescatador (cuida) | Víctima (que acepte ser cuidada) | El cuidado desplaza agencia; la víctima se acostumbra a pedir |
| ”Todos me dicen que no le hable, que lo deje” | Víctima (consulta) | Perseguidor (que la salve decisivamente) | La víctima no decide; el perseguidor decide por ella |
Una decisión tomada desde cualquier vértice de la tabla es una rotación más. La decisión que sale del triángulo es la que se toma con apoyo externo, con condiciones nombradas y desde un vértice que ya fue mirado.
13. Ejercicio: trazar tu triángulo de las últimas cuatro semanas
Esto no es terapia. Es un mapa que puedes hacer esta semana, en orden, con un papel al lado.
- Elige un episodio de las últimas cuatro semanas — el que más resonó, aunque no haya sido el más agudo.
13.1 · Cómo se ve un vértice soltándose
Soltar un vértice no es un evento. Es un proceso con tres momentos. Reconocimiento: identificas el rol que estás cumpliendo mientras lo estás cumpliendo — no después, en el auto. Prueba: haces algo distinto a lo que el rol indica, una sola vez. El primer intento se abandona muchas veces — vuelve el rol automático — y el segundo también es prueba, no fracaso. Incorporación: pasado un tiempo, el rol deja de activarse por defecto. No desaparece — se vuelve manejable, elegible.
13.2 · Cuando el paso mínimo cambia la dirección
No hace falta salir del triángulo hoy. Hace falta empezar por un vértice. Cuando una sola rotación activa del triángulo se interrumpe — cuando la víctima decide no victimizarse una mañana, cuando el rescatador no llega a apagar el incendio, cuando el perseguidor decide no empezar la pelea — el triángulo pierde una de sus tres patas. La geometría se vuelve inestable. Las otras dos patas se reorganizan, o se caen. La reorganización toma tiempo. La caída también. Ninguna de las dos es instantánea. Pero ninguna requiere que las tres patas se muevan al mismo tiempo. Basta con una. Y la que más impacto tiene, en la mayoría de los casos, no es la del perseguidor. Es la del rescatador.
Volvamos a las 4:10. Al sofá en ángulo recto. A la taza que no se tocó. Si llegaste hasta acá, ya tienes un mapa que antes no tenías: el triángulo no necesita que te quedes ni que te vayas. Necesita que rotes. Cuando puedes ver el rol que estás habitando, ya no rotas igual — aunque sigas en el mismo sillón, en el mismo departamento, con la misma persona. La pregunta ya no es “qué hago”. Es “en qué vértice estoy parado hoy”. Y esa pregunta, hecha con honestidad, es la grieta por la que el triángulo empieza a desarmarse.
14. Preguntas frecuentes — antes de cerrar
¿Qué pasa si no reconozco el triángulo en mi relación?
No pasa nada inmediato, pero cada día que sigues en uno de los tres roles — víctima, perseguidor o rescatador — se refuerzan los patrones que mantienen la toxicidad activa. El primer paso es identificar en qué rol caes más, sin juzgarte. Después, el cambio se construye con práctica, no con insight solo.
¿Y si mi pareja no quiere terapia de pareja?
No puedes forzar a nadie a cambiar. Si tu pareja no reconoce el triángulo, tú puedes salir de tu rol — dejar de ser la víctima o el rescatador. Esto rompe el ciclo aunque la otra persona no haga nada. Muchas veces, ver al otro dejar de jugar su parte es lo que permite una conversación real después.
¿Cómo sé si estoy en una relación tóxica o solo difícil?
Una relación difícil tiene altibajos pero hay respeto y autonomía. Una relación tóxica te pide que pierdas pedazos de ti para que el sistema funcione: tu tiempo, tu salud, tu dinero, tus vínculos. Si la pregunta "¿qué estoy dispuesto a dejar de ser yo para que esto siga?" te sale sola, es tóxica.
Si en este momento tienes miedo de tu pareja, si hay control económico, amenaza, presencia de armas, daño físico, o si piensas en hacerte daño, hay líneas que contestan ahora, gratis, en tu país.
| País | Teléfono | Tipo |
|---|---|---|
| 🇨🇴 Colombia | 123 | Línea de emergencias (gratuita, 24h) |
| 🇨🇴 Colombia | 106 | Línea de orientación psicosocial (gratuita, 24h) |
| 🇺🇸 Estados Unidos | 988 | Suicide & Crisis Lifeline (gratuita, 24h) |
| 🇬🇧 Reino Unido | 116 123 | Samaritans (gratuita, 24h) |
| 🇨🇦 Canadá | 1-833-456-4566 | Canada Suicide Prevention Service (gratuita, 24h). También 9-8-8. |
| 🇦🇺 Australia | 13 11 14 | Lifeline (gratuita, 24h) |
| 🇲🇽 México | 55 5259 8121 | SAPTEL (gratuita, 24h) |
| 🇪🇸 España | 024 | Teléfono de la Esperanza (gratuita, 24h) |
| 🇦🇷 Argentina | 135 | Centro de Asistencia al Suicida |
| 🌍 Internacional | findahelpline.com | Directorio global |
Si estás en peligro inmediato, llama al número de emergencias de tu país (911, 112, 066, etc.).
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